Ay cómo odio la mugrosa Navidad! No no no, no pienso aventarme una historia cruel del porqué la aborrezco; mucho menos enfocarme a su actitud consumista y fútil... simplemente no me gusta nada y ya!! Quizás sea porque no crecí creyendo en la existencia de aquel viejo gordo, barbón y canoso -y seguramente diabético e hipertenso por dicha obesidad- ni en las emociones de paz, felicidad y buenos deseos que dicha festividad (y los medios en general) produce(n)...
El caso es que no me gusta, no me gusta y cuánto trabajo me cuesta estar sociable y aceptarlo como lugar común... Finjamos estar felices -porque estoy neutral- y deseémonos Feliz Vanidad... (ups, padezco un poco de dislepsia cuando escribo)
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